|
LA FOTOVOLTAICA ALEMANA
SIGUE APOSTANDO FUERTEMENTE POR
LA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
DE NUEVAS TECNOLOGÍAS
La
industria fotovoltaica alemana apuesta fuertemente en la investigación
y desarrollo de nuevas tecnologías para la reducción de costos en la
producción de celdas y paneles solares, pero sin comprometer su calidad.
La lucha de las energías
renovables en el mundo para conseguir una mayor participación en el
mercado de la electricidad limpia no se detiene, y mucho menos en
Alemania. La industria fotovoltaica alemana, en colaboración con universidades e
institutos de investigación busca de manera incesante la forma de
aumentar la eficiencia de sus paneles solares. Las compañías alemanas
dedicadas a la energía solar fotovoltaica tratan de reducir los costos
en la cadena de producción, así como implementar nuevos materiales y
soluciones tecnológicas que ayuden a abaratar el valor final de esta
energía renovable para el consumidor, sin comprometer y arriesgar en
ningún momento la calidad de la tecnología alemana.
REDUCCIÓN DE COSTOS DE PRODUCCIÓN
Los científicos
del Instituto sobre Materia Física Condensada de la Universidad
Friedrich Schiller de Jena, han concluido que durante el 2010 se
instalarán en Alemania un total de 10 gigavatios de energía
fotovoltaica, lo que equivale al 2% de toda la electricidad consumida
en el país germano. Pero para poder aumentar la oferta de esta energía
limpia es necesario reducir el costo de la producción de los paneles
solares.
“El nuevo diseño de las máquinas nos da la oportunidad de reducir el
tiempo de ensamblaje, y las nuevas tecnologías hacen parte de nuestra
estrategia para reducir costos en el futuro”, ha dicho el Dr. Bernd
Rau, cofundador de Roth & Rau. Esta empresa ubicada en
Hohenstein-Ernstthal, Sajonia, fabrica desde 1990 las máquinas para la
producción en serie de celdas solares y de los wafers, las planchas
finas elaboradas a partir de un material semiconductor (como silicio)
con los cuales se generan las celdas solares.
Por su parte el Dr. Alexander Lawerenz, director del departamento de
fotovoltaica del Instituto de Investigación de Microsensores y
Fotovoltaica (CiS) de Erfurt, ha manifestado en este sentido, la
posibilidad de que haya menos pasos en la fabricación de paneles
solares para reducir los costos de todo el sistema, puntualizando que
este tema supondría “un desafío enorme”.
El Dr. Bernd Rau ha concluido finalmente que “la reducción de costos
no es sólo un tema para el fabricante de equipamiento, sino que también
hay que revisar las materias primas como el silicio”
EL SILICIO
Actualmente, el
80% de las celdas solares está elaborado con silicio. El 20% restante
corresponde a materiales desarrollados a través de tecnologías de
películas delgadas, relativamente novedosas en el mercado como puede
ser el teluro de cadmio y un material compuesto por cobre, indio, galio y selenio llamado CIGS.
El investigador Jakob Haarstrich del Instituto sobre Materia Física
Condensada de la Universidad de Friedrich Schiller de Jena, Turingia,
ha comentado que a pesar de que “la industria fotovoltaica está basada sobre todo en silicio, sus cualidades como semiconductor no son las mejores”.
Es por ello que en la pugna por hacer los wafers más delgados para
abaratar costos en la industria, las placas de silicio se rompen o
tienden a doblarse, por lo que su límite está en los dos milímetros de
grosor.
La investigación de los materiales de teturo de cadmio y CIGS comenzó
en 1994, con veinte años de diferencia con respecto al silicio. Los
paneles solares de películas delgadas son menos costosos en términos de
producción, porque en la fabricación de las celdas solares se ahorra
material, con la ventaja de que absorben más luz que las celdas de
silicio.
Aún así cabe recordar que aunque las tecnologías, como CIGS, son más
económicas en cuanto a su producción, se encuentran todavía en la fase
de transición de la investigación hacia la industria.
AHORRO PARA EL CONSUMIDOR
La diferencia en
costos para el consumidor también es obvia, mientras que con el silicio
el precio final es de dos euros por voltio, con las nuevas tecnologías
de películas delgadas el valor desciende a cerca de 70 céntimos de
euro. Aún así cabe destacar que la dinámica global depende siempre de
la demanda y de la oferta, y en concreto en el caso de Alemania, de la
calidad de su tecnología y de los avances en el campo de la
investigación en energía fotovoltaica.
Las tecnologías como el teturo de cadmio y el CIGS, resultan muy
beneficiosas para aplicaciones arquitectónicas, como ventanas y
fachadas de vidrio. Así en Alemania muchos arquitectos aplican
este tipo de fotovoltaica en sus construcciones. También resultan muy
rentables para plantas de islas o redes locales, o para localidades que
no disponen de electricidad ni de instalaciones o redes eléctricas.
Contenidos Enero 2011

SOLAR FOTOVOLTAICA
TERMOSOLAR
BIOMASA
EÓLICA
NOTICIAS
|
|