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DESERTEC
El megaproyecto de los desiertos

Dentro de unos
años nuestro planeta se verá abocado a unos cambios
muy negativos y de
consecuencias dramáticas para la futura vida en la Tierra.
El
cambio climático, el rápido crecimiento de la población superior a la
capacidad de la tierra, la búsqueda de riqueza y la creciente demanda
de energía y agua son los principales problemas a los que nos
enfrentaremos.
La Revolución Industrial, el
mayor logro humano conseguido marcó un antes y un después en nuestra
historia, contribuyendo por una parte al mayor incremento del nivel de
vida nunca antes conocido y que se transformó en una mayor esperanza de
vida para la población mundial, pero por otra lamentablemente trajo
consigo consecuencias muy negativas, plasmadas en la denominada
huella ecológica de la población humana, fomentada por una economía
industrial basada principalmente en el uso de combustibles fósiles que
han dado lugar a un considerable aumento de CO₂ en la atmósfera y por
tanto a un calentamiento global del planeta que unido a un crecimiento
demográfico de más de 6.500 millones de personas que consume más
recursos de los que la tierra puede generar, llevarán si no se toman
medidas urgentes y adecuadas a la destrucción del medio ambiente,
al temido y ya conocido cambio climático y finalmente a la muerte lenta
de nuestro planeta.
Para el año 2050 se espera que una población de más de 10.000
millones de personas habiten la tierra, con la consecuente demanda de
agua, alimentos y energía, para entonces se deberá producir otra
revolución pero a diferencia de la ocurrida hace 2 siglos y medio, esta
no será industrial sino energética, la revolución de las energías
renovables, de las energías limpias que se erigirán como la principal
fuente que ayudará a satisfacer la creciente y continua
necesidad energética mundial sin dañar nuestro ecosistema.
Si tenemos en cuenta que la fuente de energía más abundante que puede
encontrarse sobre la tierra, es la energía solar que se recibe en los
desiertos de las zonas ecuatoriales, estaremos en los umbrales de la
fiebre por un nuevo oro amarillo, pero esta vez no vendrá marcada por
el resplandor de un metal precioso sino por el brillo del sol.
Para contribuir a esta nueva revolución surgen proyectos, ambiciosos
como el de DESERTEC, concebido para poner los desiertos junto con la
tecnología existente, al servicio de la seguridad energética, el agua y
el clima del planeta.
¿QUÉ ES EL PROYECTO DESERTEC?
En el año 2009 se presentóel proyecto
europeo denominado DESERTEC (Dii , Desertec Industrial Initiative) con
un objetivo claro: satisfacer la demanda energética de la cuenca
mediterránea y Europa utilizando energías renovables, mediante una
cooperación entre Europa, Oriente Medio y Norte de África (región
EU-MENA) para la producción y transmisión de electricidad de origen
termosolar y fotovoltaico con el objeto de abastecer la demanda interna
de energía, desalinizar el agua del mar y exportar energía
limpia a Europa mediante Corriente Continua de Alta Tensión
(HVDC).
Antes de la constitución de la Sociedad Limitada Dii, se creó en 2008,
la Fundación Desertec, formada por: Trans-Mediterranean Renewable
Energy Cooperation (TREC) que ya en el año 2003 fijó los objetivos de
la Dii en su documento fundador y que a su vez fue creada por el Club
de Roma, la Fundación de Hamburgo para la Protección del Clima y el
Centro Nacional de Jordania de investigación en el campo de las
energías renovables (NERC). TREC, junto con el Centro Aeroespacial
Alemán (DRL) ha desarrollado e investigado científicamente el concepto
DESERTEC. El núcleo de TREC está formado por una red internacional de
científicos, políticos y expertos del campo de las energías renovables.
Los cerca de 60 miembros de TREC informan continuamente a los gobiernos
e inversores privados sobre las posibilidades de colaboración en
energía solar y eólica y promueven proyectos específicos en este campo.
LOS TRES ESTUDIOS DEL DRL
TREC fue fundada con el objetivo de
asegurar el abastecimiento eléctrico de la región EU-MENA en una forma
rápida y barata mediante una abierta cooperación entre estos países.
TREC considera que el suministro de energía desde los desiertos a la
red Europea sería un complemento a las energías renovables en Europa y
una forma de acelerar la reducción de emisiones de CO₂ incrementando,
al mismo tiempo, la seguridad del abastecimiento de energía. Ello
traería consigo, para la población en Oriente Medio y en África del
Norte (MENA) aparte del propio abastecimiento eléctrico sostenible, el
aumento de puestos de trabajo, de ingresos, la mejora de las
infraestructuras y la posibilidad de desalinización de agua sin
emisiones de CO₂. Así como también nuevas oportunidades para la
agricultura, ya que se ha pensado que las sombras proporcionadas por la
tecnología usada de los colectores solares podrían eventualmente
favorecer al sector agrícola.
Los tres estudios hechos con la participación de TREC examinaron los
recursos disponibles d energías renovables, la demanda de electricidad
y agua en la región EU-MENA hasta el año 2050 y la construcción de una
conexión eléctrica entre la UE y MENA (EU-MENA Connection). Estos
estudios fueron encargados por el Ministerio de Medio Ambiente,
Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania Federal (BMU) y supervisados
por el Centro Aeroespacial Alemán (DRL). Se realizaron entre el año
2004 y 2006 y fueron denominados ‘MED-CSP’ y ‘TRANS-CSP’. Otro estudio
‘AQUACSP’ sobre la demanda, el potencial y las consecuencias de la
desalinización de agua en la región MENA fue terminado a finales de
2007.
Los estudios del DRL basados en datos de satélite
mostraron, que centrales termosolares, utilizando menos del 0,3% de la
superficie de los desiertos de la región MENA, podrían
producir suficiente electricidad y agua desalinizada, tanto para los
países de dicha región como para Europa. La producción de energía
eólica es más prometedora en Marruecos y en la región del Mar Rojo. La
energía eléctrica producida podría ser distribuida por Corriente
Continua de Alto Voltaje entre los países de la región MENA y exportada
parcialmente a Europa, con pérdidas de transmisión de solamente 10-15%.
Países como Egipto, Argelia, Jordania, Libia, Marruecos y Túnez han
expresado su interés en esa cooperación.
LAS TECNOLOGÍAS
Las centrales de energía solar térmica
en el norte de África producirán tres veces más energía solar que otras
centrales similares en el Centro de Europa, por esta razón las
pérdidas de transmisión son compensadas por las mayores
cantidades de energía disponibles. A pesar de que se haya propuesto al
Hidrógeno como vector energético, esta forma de transporte de energía
es mucho menos eficiente que por transmisión HVDC.
La energía solar limpia puede ser transmitida por medio de cables de
transmisión de Corriente Continua de Alto Voltaje (HVDC) en esas áreas
y también hacia Europa (con pérdidas de un 3% cada 1000 km.) Estas
líneas de transporte de corriente Continua de Alto Voltaje con
capacidad de hasta 3 GW a larga distancia vienen siendo
construidas desde hace muchos años por ABB y Siemens. En Julio de 2007
Siemens fue adjudicataria de un concurso para la construcción de un
sistema de 5 GW en China (sistema que actualmente ya está en
funcionamiento). En el World Energy Dialogue de 2006 en Hannover,
Alemania, representantes por parte de ambas compañías confirmaron
que la construcción de las líneas de transporte necesarias para
realizar el proyecto DESERTEC no representaba ningún problema.
En el caso de que se obtuviese más energía solar de la que se necesita
para satisfacer la demanda, el exceso de energía puede ser almacenada
en tanques de sales fundidas para generar electricidad por la noche o
aportar energía adicional cuando hubiese puntas de consumo. Incluso en
los periodos sin sol o con condiciones meteorológicas adversas mediante
diseños de plantas híbridas se puede garantizar el abastecimiento
eléctrico con las mismas turbinas, utilizando petróleo, gas natural o
biomasa para generar el vapor, sin tener que duplicar la inversión en
nuevas turbinas o alternadores y de esta forma mantener
siempre un servicio ininterrumpido garantizando el suministro.
Otros subproductos, de gran interés para la población de esta región,
serían la desalinización del agua y la producción de frío con el calor
de desecho.
Cabe destacar que tecnológicamente las centrales termosolares son más
adecuadas que las fotovoltaicas por su gestionabilidad y capacidad de
almacenamiento, lo que las hace capaces de proporcionar energía 24
horas al día. En el caso de utilizar plantas fotovoltaicas en la
región MENA habría que disponer en Europa de suficientes centrales de
bombeo hidráulicas para poder almacenar la energía y operar por la
noche, pero se necesitarían mayores líneas de transmisión eléctrica o
consumir dicha energía durante menos horas al día.
LA SEGURIDAD EN EL SUMINISTRO
La importancia de electricidad, así como
la importación de uranio, gas natural o petróleo es un riesgo, no se
puede concentrar el suministro en única fuente ni en un único país, si
fallan puede ser catastrófico. Por ello se hace necesaria la
diversificación. Por lo que, TREC sugiere que solamente un 10-25% de
las demandas energéticas de Europa sean satisfechas por medio de una
cooperación con estos países del norte de África y Medio Oriente.
No se puede olvidar que se trata
de zonas inestables geopolíticamente hablando y si bien la energía
solar es inacabable, un alto grado de dependencia podría ser utilizado
por los países suministradores como medida de presión. Este sería un
inconveniente por lo que el proyecto está pensado de tal forma que no
se restringa al norte de África, sino al aprovechamiento de distintas
fuentes de energía renovable en la cuenca mediterránea y Europa, aunque
si hay que destacar que la aportación de termosolar sería más
importante en esta área.
MEDIDAS PARA LA REALIZACIÓN DEL PROYECTO DESERTEC
La construcción de centrales
termosolares ha comenzado (Andasol 1 y otras 12 centrales más,
incluyendo la PS10 y la PS20, en España y Nevada Solar One en USA). Hay
proyectos en Egipto, Argelia (Central ISCC Hassi R’Mel) y
Marruecos (Central ISCC Ain Beni Matar) y otros en Jordania
y Libia que ya están planificados.
Marruecos está implementando una ley de primas en las tarifas para la
generación de electricidad con energías renovables, para potenciar
especialmente la energía eólica. En la UE se está debatiendo una súper
red de Corriente Continua de Alto Voltaje para Europa (Euro-Supergrid)
mientras se concretan los planes para centrales eólicas ‘offsohre’ en
el Norte de Europa.
La Unión para el Mediterráneo quiere implementar un plan solar del
Mediterráneo que podría ser el marco adecuado para hacer realidad el
concepto DESERTEC en EU-MENA.
La UE ha previsto también en su nueva directiva sobre energías
renovables la posibilidad de que se realicen proyectos conjuntos entre
países miembros de la UE y países terceros, con la finalidad de
que las naciones europeas puedan alcanzar sus metas sobre energías
renovables (el 20% en el año 2020). De hecho, estos acuerdos pueden ser
imprescindibles para que algunos países sin fuentes renovables (por
ejemplo Luxemburgo) puedan alcanzar esas metas.
La electricidad verde producida en el norte de África debería ser
transportada a Europa (con envíos verificables) mientras que en el
interior de la UE no haría falta un transporte físico (es decir, que el
kilovatio producido en Argelia llegue a Holanda por ejemplo), sino que,
al haber una interconexión europea, bastaría con controlar este flujo
con intercambios estadísticos.
LA REALIDAD DE DESERTEC: CRÍTICAS AL PROYECTO
El proyecto DESERTEC cuenta con un
presupuesto de 400.000 millones de euros hasta 2050 yen él participan
empresas como: E.O.N, Deutsche Bank, MAN solar, RWE, Münchener RÜCK,
M+W Zander, Schott Solar y Siemens (todas ellas alemanas) ABB (Suiza),
Abengoa Solar (España) y Cevital (Argelia).
A mediados del pasado julio Desertec Industrial Initiative, dio a
conocer los planes para construir un proyecto piloto en
Marruecos que examinará diversos sistemas de generación de energía,
incluyendo plantas solares térmicas y fotovoltaicas, así como
aerogeneradores y que podría generar de 500 a 1.000 megavatios.
Por su parte en China, Siemens que también forma parte del grupo de
promotores de Desertec, acaba de poner en marcha una línea de
transporte de electricidad de gran capacidad, que funciona con una
tensión de 800 kilovoltios (kV). Este tipo de líneas de alta tensión es
un modelo para las infraestructuras necesarias para el proyecto. Esta
línea de transporte china de corriente continua tiene una longitud de
cerca de 1.500 Km, equivalente a la distancia que hay entre el sur de
Alemania y el sur de Italia con una capacidad de transporte de 5.000
MW, aproximadamente la capacidad de generación de cinco grandes
centrales eléctricas.
Pero los 20 GW para 2020 y los 100 GW para 2050 que se pretenden
instalar en los desiertos no están exentos de polémica y han
generado más controversia de la que se esperaba en un proyecto basado
en las energías limpias.
Las principales CRÍTICAS parten de la posible dependencia
exterior energética de Europa, con el consiguiente peligro de
aprovisionamiento de energía similar al existente hoy con el gas
natural o el petróleo al implantar los sistemas de generación eléctrica
en países geopolíticamente inestables. Además del potencial riesgo de
neocolonialismo de Europa, al entender que los países europeos podrían
ocupar la región MENA con la única intención de implantar sus
tecnologías para aprovecharse del recurso solar disponible sin tener en
cuenta las necesidades locales, ni el apoyo al desarrollo de un tejido
industrial local.
En la propia Alemania se cuestiona que el monumental presupuesto que se
maneja, va a detraer inversiones y ayudas para otras tecnologías
sostenibles, como la instalación de paneles fotovoltaicos sobre tejados.
Michael Straub, director de Marketing de Desertec, ha puntualizado que
la inversión es a lo largo de 40 años, que servirá para dotar de
plantas desalinizadoras en el área de producción y que la mayoría del
dinero procederá de la empresa privada, “aunque durante los diez o
quince primeros años será necesario que las plantas
termoeléctricas cuenten con una tarifa incentivada para competir
con los combustibles fósiles”.
Carlos Muñoz, presidente de la sección Solar Termoeléctrica
de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) comenta:
“Este megaproyecto carece de lógica lo mires por donde lo mires”.
“No tiene sentido que estemos apostando por un sistema de primas para
que las tecnologías maduren y se abaraten los costes, y por una red
distribuida y no centralizada más acorde con el desarrollo sostenible,
y de repente lleguen compañías alemanas y te digan que resulta más
barato comprar energía solar en el extranjero, a miles de kilómetros.
Wolfang Palz, presidente europeo del Consejo Mundial de Energías
Renovables, declaró: “En Alemania se habla de producir energía
fotovoltaica en el Sáhara para transferir después la electricidad a
Europa. Esto sería una estupidez. Ahora que podemos dejar de depender
del gas de Argelia, no tendría sentido empezar algo así”.
Desde Desertec se contesta a las críticas puntualizando que “no se va a
construir una sola planta en un único país con una sola
transmisión, sino una red descentralizada que integrará toda la
producción renovable en la región de Europa, Medio Oriente y
Norte de África, con el suficiente soporte tecnológico que impida que
esa conexión quede interrumpida o falle el suministro.
En la configuración del proyecto a lo largo de esta región aparecen
principalmente plantas termosolares en toda la franja árida que va de
Marruecos a la península Arábiga, pero también parques eólicos en la
costa atlántica del norte de África y en España, norte de Europa,
Turquía y Mar Rojo, centrales hidroeléctricas en este último país,
Marruecos y el valle del Nilo, y, a menor escala, instalaciones de
biomasa, solar-fotovoltaica y geotermia repartidas por el continente
europeo.
Con este reparto energético entre varios países se responde a las
críticas que ven en el proyecto una especie de nuevo colonialismo, que
esta vez llega con tecnología europea destinada al consumo de
electricidad en Europa. La necesidad de construir interconexiones
eléctricas para un amplio número de países parece, hoy por hoy, uno de
los retos más difíciles de conseguir. No hay que olvidarse de que otros
proyectos de este tipo entre países vecinos han sido siempre muy
polémicos por diferencias políticas y por su impacto ambiental.
Entre los argumentos favorables cabe destacar que DESERTEC
representa un reto único que permitirá impulsar las economías de la
región MENA y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Dados los
plazos de tiempo marcados un paulatino cambio de sociedades, la
economía y las políticas podrían ser favorecidas con este ambicioso
proyecto.
José Santamarta, director de World Watch en España y coautor junto a
Comisiones Obreras del informe sobre emisiones de CO₂ piensa que
“la mejor opción, por costes, es aprovechar la energía eólica del
litoral de Marruecos, ex Sáhara español y Mauritania. Pero para frenar
el cambio climático, no optar por centrales nucleares y dar un nivel de
vida digno a la gente, con desalinizadoras que den el agua necesaria,
hace falta un proyecto como Desertec”.
Los defensores consideran que
las tecnologías están maduras para un proyecto de estas dimensiones y
que, con respecto a las reticencias políticas, la Dii tiene suficiente
entidad para conseguir una colaboración internacional fructífera entre
diferentes países. Desertec se ha fijado seis años para obtener los
primeros resultados en una primera fase basada en la introducción de
las tecnologías termosolares en el mercado, mientras tanto nuevas
empresas como es el caso de Enel Green Power (Italia), NAREVA Holding
(Marruecos), Red Eléctrica de España (España) o Saint Gobain Solar
(Francia) se están sumando a la iniciativa de este visionario proyecto.
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