Centrales de Ciclo Combinado en España

La primera central de ciclo combinado inaugurada en España fue la central de San Roque en Cádiz. A partir de su puesta en funcionamiento en el año 2002, la importancia en la generación de energía eléctrica a partir de centrales térmicas de ciclo combinado ha sido creciente dentro del mix de generación eléctrica de nuestro país.

La reforma energética ha dejado muchas sombras sobre el futuro de los ciclos combinados de gas. El Real Decreto que regula la hibernación de estas plantas como una alternativa a su crítica situación ha salido calificado de escaso por las eléctricas.

Además, los pagos por capacidad -incentivos que reciben estas plantas por su labor de respaldo al sistema, labor a la que han quedado relegados, por el crecimiento de las renovables- han sufrido un drástico recorte y el incentivo fijado a la disponibilidad anima a no funcionar más allá de una media de horas .

 

 

La situación actual de las Centrales Térmicas de Ciclo Combinado (CTCC) presenta una cierta inviabilidad en las condiciones que opera el sistema eléctrico español. Esto es debido fundamentalmente a las siguientes razones:

  • La rápida incursión de las energías renovables a partir del Plan de Fomento de Energías Renovables 2011-2020
  • Evolución negativa de la demanda de electricidad debido a la crisis incurrida en España.
  • La limitada capacidad de intercambio por las conexiones internacionales, factor característico del sistema eléctrico español desde los comienzos de la liberalización.
  • La notable incorporación de ciclos combinados en una época en la que se preveía una creciente demanda eléctrica.
  • La no posibilidad hasta hace muy poco tiempo de hibernación.

Estos factores generan una situación de sobrecapacidad del sistema. Dejando a las centrales térmicas en una posición de respaldo frente a las tecnología renovables, sus horas de funcionamiento han disminuido considerablemente haciendo económicamente imposible su mantenimiento y por tanto dificultando su atractivo de inversión.

Este tipo de centrales es estrictamente necesario en un sistema eléctrico que debe presentar unos requisitos de garantía de suministro y que debe hacer frente a imprevistos de la demanda apoyándose en la flexibilidad que le otorgan. Por lo que aparecen los Pagos por Capacidad.

 

 

La situación actual de las Centrales Térmicas de Ciclo Combinado (CTCC) presenta una cierta inviabilidad en las condiciones que opera el sistema eléctrico español. Esto es debido fundamentalmente a las siguientes razones

  • La rápida incursión de las energías renovables a partir del Plan de Fomento de Energías Renovables 2011-2020
  • Evolución negativa de la demanda de electricidad debido a la crisis incurrida en España.
  • La limitada capacidad de intercambio por las conexiones internacionales, factor característico del sistema eléctrico español desde los comienzos de la liberalización.
  • La notable incorporación de ciclos combinados en una época en la que se preveía una creciente demanda eléctrica.
  • La no posibilidad hasta hace muy poco tiempo de hibernación.

Estos factores generan una situación de sobrecapacidad del sistema. Dejando a las centrales térmicas en una posición de respaldo frente a las tecnología renovables, sus horas de funcionamiento han disminuido considerablemente haciendo económicamente imposible su mantenimiento y por tanto dificultando su atractivo de inversión.

Este tipo de centrales es estrictamente necesario en un sistema eléctrico que debe presentar unos requisitos de garantía de suministro y que debe hacer frente a imprevistos de la demanda apoyándose en la flexibilidad que le otorgan. Por lo que aparecen los Pagos por Capacidad.

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